Comercio · GUÍA PRÁCTICA
Cómo preparar un catálogo para búsquedas por intención de compra
Organiza nombres, unidades, categorías y disponibilidad para que un catálogo pueda responder a lo que el cliente quiere hacer. Guía práctica con NexoCesta.
Un cliente puede buscar un producto por su nombre o describir lo que quiere preparar. “Necesito ingredientes para una cena” es una intención, no un SKU. Para convertirla en una selección útil, el catálogo debe contener datos que permitan interpretar y validar cada propuesta.
NexoCesta explora ese recorrido: de la intención a productos disponibles en un catálogo, antes de entregarlos al carrito. La calidad de los datos sigue siendo una responsabilidad central del comercio.
Conserva un identificador estable
El nombre de un producto puede cambiar sin que cambie el artículo. Un identificador estable permite relacionarlo con precios, existencias y el carrito. Evita usar únicamente el texto visible como clave de intercambio.
Si tienes variantes, decide qué representa cada identificador: producto general, presentación o unidad vendible. Una botella de distinto tamaño puede necesitar una referencia diferente aunque comparta marca y nombre.
Describe la presentación y la unidad
“Leche” no explica si se vende por pieza, paquete o volumen. Añade la presentación y la unidad de venta en campos consistentes. Esto ayuda a evitar propuestas que parecen correctas por nombre pero tienen una cantidad distinta a la esperada.
El siguiente ejemplo es ilustrativo, no un esquema de importación:
| Campo | Ejemplo descriptivo |
|---|---|
| Identificador | Un código estable del comercio |
| Nombre | Arroz de grano largo |
| Presentación | Bolsa de 1 kg |
| Categoría | Despensa / cereales |
| Disponibilidad | Según fuente y sucursal definidas |
Para preparar un archivo utilizable, consulta las plantillas y campos reales en la página de integración.
Revisa categorías y sinónimos
Los nombres internos no siempre son los que utiliza el cliente. Reúne maneras habituales de pedir un artículo sin cambiar su identidad comercial. Mantén categorías que ayuden a distinguir usos y evita añadir términos que el producto no cumple sólo para aparecer en más búsquedas.
No infieras características delicadas, como ausencia de un ingrediente o compatibilidad con una restricción alimentaria, a partir de una categoría general. Esas afirmaciones necesitan datos confiables del producto y revisión apropiada.
Define cómo llegan precio y existencia
Una sugerencia útil deja de serlo si el producto no puede comprarse. Determina de dónde vienen el precio y la disponibilidad, qué sucursal o canal representan y cuánto retraso admite la actualización.
El ecommerce debe validar las condiciones finales al recibir el carrito. La capa de intención no sustituye el inventario, el pago, la logística ni las reglas de la tienda. Si conectas varias aplicaciones, revisa la guía de ERP e inventario.
Prueba intenciones y casos que no se pueden resolver
Prepara una lista corta de solicitudes representativas y revisa manualmente los resultados. Incluye productos agotados, una petición ambigua y algo que no vendes. Define cuándo debe pedirse una aclaración y cuándo debe indicarse que no existe una coincidencia adecuada.
No midas sólo si aparece algún resultado. Revisa si la selección tiene sentido, si conserva los identificadores correctos y si puede enviarse al carrito sin perder cantidades o variantes.
Separa la demo de la integración comercial
La demo pública de NexoCesta utiliza catálogo y precios ficticios. Sirve para observar el recorrido, no para afirmar que ya está conectada a una tienda real. Una integración productiva requiere acordar el contrato de datos, acceso, actualizaciones y criterios de aceptación.
Tu primer paso puede ser revisar una muestra pequeña del catálogo con el equipo que lo mantiene. Resolver las inconsistencias en esa muestra suele explicar qué trabajo necesitas antes de ampliar el alcance.
TU SIGUIENTE PASO
Consultar la integración de NexoCesta →Volver al cuaderno